Noches del pensamiento

Por Ruzht Ruiz

Noches del pensamiento.
El desierto de mi cama,
una cama recién dejada
y que con una sensación
aún tenue de calor humano
a la que
invade el frío
entrante por la ventana,
ha dejado escapar la sombra de un cuerpo,
y
en ese momento
es en que empiezas a asimilar
la realidad,
una brisa de realidad
que sientes que nunca llega
pero que siempre existe,
entre las paredes y los pasillos del hogar,
es una sensación de pesadez,
que recorre tus huesos
desde tu ilion hasta tu mandíbula,
cada uno de tus músculos
y tu sistema digestivo,
es como una mala sensación que te atrapa
y se vuelve persistente durante la noche,
en ese momento
en que relajas en el lienzo de tu cama
y que te mantiene despierto
pensante,
observante,
en el momento en que te irrita
pero te anima a continuar alerta,
y adviertes un pensamiento,
dos o tres más,
pero no puedes descifrar las advertencias,
necesitas paz,
descanso,
pero solo obtienes pensamientos indeseables y curiosos,
formando siluetas en tu mente,
y allí sigues tú al día siguiente,
tratando de recordar aquella sensación
que no te permitía el descanso,
aquella que te mantenía alerta
y en suspenso,
aquella que te provocaba noches de insomnio,
y lo único que te permites hacer
es una reflexión que no te regala una explicación
pero que al menos te reconforta,
y te permite olvidar,
tan solo por un momento,
alejar esa sensación de tu cuerpo,
y encaminar tu ser
y pensamientos a lo primordial de aquel nuevo día,
un día
que pareciera fuera común y corriente,
pero que nada tiene de eso,
y en el que percibes
en el hedor de tus sábanas
aquella figura de calor húmedo
que se enfría lentamente
a los primeros rayos de luz
dispersos por los cristales de la ventana,
y de pronto
adviertes que ya has perdido todo,
la sensatez de tus pensamientos,
la certidumbre de tus actos,
y la locura e impaciencia
simplemente te consume,
penetrante en tus entrañas,
y tú que tratas de explicar todo esto,
solo te quedas allí,
como admirando,
o simplemente sosteniendo tu débil cuerpo matutino,
advirtiendo las siluetas de tu cama,
tan desierta,
tan fría
y
tan cálida,
siluetas dibujadas por tus sábanas deshechas
y por la sombra de tu cuerpo
que pareciera sigue allí
levitando sobre ella,
como recordando aquellas noches de insomnio,
tantas memorias.

 

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s